Ansiedad social
No es introversión ni timidez. Es el miedo intenso y persistente a ser juzgado, rechazado o humillado en situaciones sociales — y el costo que ese miedo tiene en tu vida.
Cuando el otro se convierte en amenaza
La ansiedad social (también llamada fobia social) implica un miedo marcado y persistente a una o varias situaciones en las que la persona está expuesta a la posible evaluación de los demás: hablar en público, hacer una pregunta en una reunión, conocer personas nuevas, comer en público.
El miedo no es a las personas en sí —es a lo que pueden pensar, juzgar o hacer. Y ese miedo lleva a evitar situaciones que poco a poco reducen el mundo disponible.
Situaciones que generan más miedo
- Hablar frente a grupos o en reuniones
- Conocer personas nuevas
- Comer, escribir o actuar delante de otros
- Iniciar o mantener conversaciones
- Asistir a eventos sociales
- Hacer llamadas telefónicas
- Pedir algo en un restaurante o tienda
- Expresar desacuerdo o poner límites
Cómo trabajamos la ansiedad social
Entender el ciclo
Identificamos los pensamientos automáticos de amenaza social y el papel que juega la evitación en mantener el miedo.
Reestructuración cognitiva
Aprendemos a cuestionar las predicciones catastróficas: ¿qué tan probable es realmente ese juicio? ¿qué pasaría si ocurriera?
Exposición gradual
Enfrentamos las situaciones evitadas de forma progresiva, a un ritmo que te permita aprender que puedes tolerarlas.
Habilidades sociales
Cuando hay déficit real en habilidades, trabajamos también en eso — pero siempre desde dentro, no como actuación.
No tienes que enfrentar esto en soledad
Da el primer paso hoy. Agenda una primera sesión sin compromiso y descubre cómo podemos acompañarte.
Agendar una cita